Mar 302011
 

El director de Recursos Humanos de una importante consultoría se dispone a hacer una prueba de selección de futuros trabajadores.

Desde la tarima, propone a los candidatos el siguiente problema:

-Teniendo en cuenta el volumen que ocupan ustedes, la velocidad de un rayo lumínico solar, la suspensión del polvo desplazado por la tiza y las vibraciones emitidas por mis cuerdas vocales, calculen la edad que tengo.

Todos los candidatos tiemblan ante el problema, excepto uno que levanta la mano y dice de inmediato:

-Cuarenta y cuatro.

El director se sorprende y pregunta:

-Y usted, ¿cómo lo sabe?

-Porque tengo un hermano que tiene 22, y es medio gilipollas!