Sep 252009
 

Se que han pasado un par de semanas y os preguntareis porqué no he confesado antes, pero la verdad es que estos últimos días los he vivido con una carga de responsabilidad muy importante…. Os cuento:

Tristemente tenia todo pensado para casarme el pasado día 5 de septiembre, y digo tristemente, porque al final no pude consumar el acto. Un año y medio de preparativos, doscientos treinta y ocho invitados, iglesia, restaurante, barra libre y Los Centellas en directo para animar el cotarro. Con todo ese despliegue, una de las decisiones importantes era la de elegir el traje del novio, y cubierto el presupuesto, no pude mas que alquilar un chaqué con su camisita y corbata para la ocasión.

El caso es que el viernes 4 de septiembre, y tras una jornada llena de tensiones, propias de la ocasión, (preparativos, recibir familia, la comida del perro, depilación…), recibí la llamada de un par de colegas que venían a rescatarme de ese temporal de crispaciones y me sugieren la idea de ir a Pozuelo, a disfrutar “sutilmente” de una reunión amistosa y pacífica de jóvenes, vamos unbotellón; tomar unas copitas y relajarse de cara a preparar el gran día.

Una vez allí, y tras exactamente 4 botellas de White Label, dos de Jalisco y un bitter para rebajar…., o campos de soledad, mustioscollados;  me di cuenta que en tanta locura y acelerón del día, no había pasado a retirar el pack de vestuario de la tienda de alquiler, asi que de repente, todo se me vino encima, y las únicas palabras que fuí capaz de pronunciar en ese momento, fueron gritar a mis colegas de forma algo histérica….. ¡ A LA CAMISERÍA, VÁMONOS A LA CAMISERÍA TODOS!

Lo único que recuerdo después de esto, es correr como poseso calle abajo, y tras de nosotros, mas de trescientos locos gritando…. (que digo yo, no reconozco a ningún invitado de mi boda, serán por parte de la novia, como siempre dejando todo para el final…)

  One Response to “La verdad sobre Pozuelo”

  1. Ay payo que te entiendo perfestamente, que a mi me pasó lo mesmo. Un pulisia que me preguntó que hasia con un borso, que te juro me había encontrado y lo iba a devolver y se me ocurrió desil K miseria y allí que estaría entoavia si no llego a correr más que el pulisia.