Abr 112010
 

En el año 2001 casi 400.000 británicos confesaron profesar una nueva religión, basada en los principios Jedi de la saga de las películas La Guerra de las Galaxias de George Lucas, llamada Jediísmo o la religión Jedi. Su éxito fue tal que incluso se creó una academia en Rumanía para instruir a los nuevos aprendices Jedi. Ahora en el año 2010, la revista Metal Hammer y Biff Byford, cantante del grupo Saxon, han unido sus fuerzas en otra campaña, llamada Metal Britannia, para conseguir que el heavy metal también sea reconocido en el Reino Unido como una religión, ya que en el año 2011 se actualizará el censo de religiones en ese país. Así lo explicaban Biff Byford, en calidad de embajador para la paz del heavy mundial, y Alexander Milas, director de la revista: “Desde que Black Sabbath debutaran hace 40 años, el heavy metal ha crecido en el Reino Unido hasta convertirse en una de las más importantes tendencias culturales y, además, es un fenómeno global. ¡Qué diablos! Si los Jedi pueden hacerlo, nosotros también. La fuerza es muy fuerte en nuestro interior. La respuesta de la gente ha sido abrumadora y no hace más que reforzar la creencia de que el heavy metal sigue fuerte en el Reino Unido, su lugar de nacimiento, y en el resto del planeta. El único requisito para unirse a nuestra campaña es que se escuche heavy metal y se siga nuestro mandamiento: todo a más volumen que el resto”. Los interesados en participar en este movimiento y en defender esta nueva fe pueden enviar sus correos electrónicos a la cuenta metalbritannia@metalhammerco.uk para seleccionar a los grupos y los músicos que merecen un lugar privilegiado en la Iglesia del Heavy Metal, además de las ciudades que formarían parte del conjunto de lugares sagrados y de peregrinación de esta nueva religión.

  2 Berridos to “La religión del heavy metal”

  1. y el lugar de culto serán los bares?, porque si hacen carnetes de esa religión yo me apunto, y si hacen peregrinaciones a las bodegas tb, aunque donde este el tecno que se quiten todos los melenudos.

  2. Lo que daría yo por ver una procesión de esta religión… No me pierdo sus santuarios y celebraciones