Nov 102010
 

Un problema de actitud

Un día un ratón de granja observó como el granjero y su esposa abrían un paquete que acababan de recibir.

Sintió emoción pensando que contendría el paquete.

Cuando por fin lo abrieron, el ratón quedó horrorizado al contemplar que se trataba de una ratonera.

Fué corriendo al patio de la granja a avisar a todos. Corría despavorido mientras gritaba ¡Hay una ratonera en la casa!.

La gallina que estaba cacareando y escarbando, levantó la cabeza y dijo:

“Discúlpeme Sr. ratón, yo entiendo que es un gran problema para usted, más no me perjudica en nada, no me incomoda”

El ratón fué hasta el cordero y le dijo:

¡¡¡Hay una ratonera en casa, una ratonera!!!

a lo que el cordero replicó

“Discúlpeme Sr. ratón, más no hay nada que yo pueda hacer, solamente pedir por usted. Quédese tranquilo que será recordado en mis oraciones”

El ratón se dirigió entoces a la vaca y la vaca le dijo:

“Pero acaso, yo estoy en peligro?.  Pienso que no… es más… estoy segura que no.”

Entonces el ratón volvió a la casa preocupado y abatido para encarar a la ratonera del granjero.

Aquella misma noche se oyó un gran barullo, como el de una ratonera atrapando a su víctima.

La mujer del granjero corrió para ver lo que había atrapado. En la oscuridad, ella no vió que la ratonera había atrapado la cola de una cobra venenosa.

La cobra mordió a la mujer.

El granjero la llevó inmediatamente al hospital. A su regreso la mujer volvió con fiebre.

El granjero pensó que a su mujer le sentaría bien una sopa caliente, por lo que agarró su hacha y fué a por la gallina para preparar un rico caldo.

La enfermedad de la mujer se prolongó durante un tiempo, así que familiares y amigos se acercaban a visitarla, por lo que el granjero tuvo que sacrificar al cordero para alimentarlos a todos.

Pero la mujer no mejoró y acabó falleciendo, por lo que el granjero tuvo que vender la vaca al matadero para sufragar los gastos del funeral.

Asi que,

la próxima vez que escuches que alguién tiene un problema y creas que como no es tuyo no le debes prestar atención,

piénsalo dos veces