Abr 302010
 

Pues, la verdad, me iba ya a dormir, cuando de repente me he encontrado con este troglodita exacerbado. Aquí el amigo Jander (sólo su nombre da una muestra de con qué tipo de personaje del Pleistoceno nos encontramos) que es de los que piensan que el tamaño del coche es equivalente al tamaño de…. y que luego es de los que se cree lo de “Pero cariño, de verdad, si el tamaño no importa” o “No te preocupes cielo, si es normal, les pasa a todos”.

Querido Jander:

“Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces”. Tanta exaltación de la hombría y del macho de pelo en pecho a lo Alfredo Landa, me da qué pensar, no sé, quizá, ¿algún impulso reprimido?

Vamos a hacer una prueba… a ver qué te parecen las siguientes fotos… chato.

 

 

 

 

 

 

 

  5 Berridos to “Cuando a Alfredo Landa le empezaron a molar los tíos”

  1. No sé por qué me parece que vas ganando 1-O en la guerra de los culos aunque esos sí, te lleva mucha ventaja aunque sea solo en tiempo, pero eso, dale tiempo al tiempo y veremos (sobre todo veremos culos)

  2. No me importaría tener en la toalla de al lado al tío de la foto, porque tiene un montón de recovecos en la espalda para dejar la cervecita, el aperitivo, las gafas y por supuesto aparcar la bici.

  3. Hummmmm ¿eres la señora Pinzas? jajajajajaja….

  4. Joooo Seño, mira esta, se cree que se puede burlar de nosotros sólo porque ha sacado su nombre de una serie de éxito.

  5. Venga coño, pero no veis que son figuras del museo de cera?