Abr 242010
 

La realidad siempre supera la ficción y los mejores chistes salen de situaciones cotidianas como esta.

Hospital Xeral de Lugo bos días.
– Si, Buenos días, quisiera hablar con alguien que me de información sobre un paciente que está internado.
– ¿De qué paciente se trata?
– Se llama Antonio Comesaña Otero y está en la habitación 376.
– Un momento, le paso a enfermería.
– Buenos días, habla la enfermera Luisa Casal, ¿en qué puedo ayudarle?
– Quisiera saber las condiciones clínicas del paciente Antonio Comesaña Otero de la habitación 376, por favor.
– Un minuto que voy a localizar al médico de guardia.
– Buenos días, habla el doctor Quirós, ¿en qué puedo ayudarlo?
– Verá doctor, quisiera que me informasen sobre el estado de salud de Antonio Comesaña Otero de la habitación 376.
– A ver, un minuto que consulto la ficha del paciente.
– Bueno, gracias
– Aquí está. Veamos, hoy se alimentó bien, la presión y el pulso se mantienen estables y está respondiendo bien a la medicación por lo que mañana le retiraremos el monitor cardíaco, si continua en esta línea le daremos el alta en dos o tres días.
– ¡Muchas gracias doctor, no sabe usted la buena noticia que acaba de darme! ¡Joder que alegría!
– Me alegro hombre, ¿quién es? ¿Su padre?>
– No, no, que va, yo soy Antonio Comesaña Otero y estoy llamando desde la habitación 376, lo que pasa es que aquí todo el mundo entra y sale del cuarto cuando le sale de la polla, parece que hablan entre ustedes en chino y a mí ni Dios me dice un carallo.