Abr 062010
 

A las 3.00 A.M., suena el timbre de la casa; abre la puerta el dueño y al abrir se encuentra con un completo desconocido y borracho diciéndole:
 

-¿¿ Señor, por favor, me haría el favor de empujarme un poco, que… ?

El señor le interrumpe indignado:
 

-Pero como se atreve a tocar a mi puerta a las 3 AM?  ! Yo a usted ni lo conozco y en tres horas me tengo que levantar para irme a trabajar. Deje de molestarme y váyase de mi casa!
 

El borracho se disculpa y se va obediente y cabizbajo. El dueño regresa a su cuarto, muy molesto; se queda insomne y empieza a sentir un poco de remordimiento de conciencia y piensa:
“Y si me hubiera pasado a mi? Si mi coche se quedara tirado en medio de la madrugada y nadie me ayudara a empujarle? Debemos ayudar al projimo… ¡sabe Dios lo lejos que estará de su casa… ¡ Hay que ser solidario.

Total, que decide salir a buscar al borracho. Abrió su puerta y ya no había nadie, no vio más que el parque de enfrente medio a oscuras, y decidió gritar:

 ¿ Dónde está el que necesita que le empujeeeeeeee??

 

Y en eso se oye a lo lejos al borracho:

Aquiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!… En los columpioooossss!!!