Abr 112010
 

Los escándalos protagonizados por Guns N’ Roses comenzaron cuando en 1987 la banda sacó a la venta el polémico disco “Appetite For Destruction” con una carátula muy conflictiva. Se trataba de un dibujo extraído de la revista X-rated Comics, en donde se presentaba una niña con las ropas desgarradas y sangrando, producto de una violación sexual, mientras a un costado de ella, un personaje escribía sobre el muro: “Guns N’ Roses was here”. Por otra parte, un comité defensor de la moral pública norteamericana estableció una demanda buscando impedir la circulación del disco por contener canciones “violentas y de fuerte carga sexual”, no aptas para jóvenes, para colmo, en esos días Axl y Slash son detenidos en Hollywood acusados de violación. Durante su gira con Mötley Crue, el bajista de este conjunto, Nikki Sixx, debió ser internado en un hospital en estado grave. Se habló de que había sido golpeado por los Guns y otras versiones indicaban que había sido intoxicado con drogas por el grupo.

En otra ocasión cuando Slash e Izzy regresaban de recibir el American Music Award por el Mejor Show de Heavy Metal, Izzy fue detenido porque en pleno vuelo el guitarrista se puso a orinar en el pasillo del avión. Pero lo más fuerte sucedió en el Festival de Castle Donington: durante su actuación el viento derribó una de las pantallas gigantes sobre el público; mientras se solucionaba la situación, el público de atrás comenzó a empujar a la gente hacia el escenario, lo que generó decenas de heridos, desmayos, contusiones y dos jóvenes muertos aplastados por la multitud. La percepción escandalosa que la prensa otorgó a la banda quedó coronada por un nuevo escándalo público que se produjo mientras el grupo esperaba el premio MTV Awards. Allí Izzy Stradlin, guitarra rítmica del grupo, fue golpeado en la nariz por Vince Neil, el oxigenado vocalista de los Mötley Crue, quien lo acusó de haber “manoseado los pechos de su novia”. Esto produjo la ira de Axl Rose, el cual anunció públicamente que ajustaría cuentas con Vince, algo que la prensa sensacionalista se encargó de alimentar ampliamente.

Abr 112010
 

En el año 2001 casi 400.000 británicos confesaron profesar una nueva religión, basada en los principios Jedi de la saga de las películas La Guerra de las Galaxias de George Lucas, llamada Jediísmo o la religión Jedi. Su éxito fue tal que incluso se creó una academia en Rumanía para instruir a los nuevos aprendices Jedi. Ahora en el año 2010, la revista Metal Hammer y Biff Byford, cantante del grupo Saxon, han unido sus fuerzas en otra campaña, llamada Metal Britannia, para conseguir que el heavy metal también sea reconocido en el Reino Unido como una religión, ya que en el año 2011 se actualizará el censo de religiones en ese país. Así lo explicaban Biff Byford, en calidad de embajador para la paz del heavy mundial, y Alexander Milas, director de la revista: “Desde que Black Sabbath debutaran hace 40 años, el heavy metal ha crecido en el Reino Unido hasta convertirse en una de las más importantes tendencias culturales y, además, es un fenómeno global. ¡Qué diablos! Si los Jedi pueden hacerlo, nosotros también. La fuerza es muy fuerte en nuestro interior. La respuesta de la gente ha sido abrumadora y no hace más que reforzar la creencia de que el heavy metal sigue fuerte en el Reino Unido, su lugar de nacimiento, y en el resto del planeta. El único requisito para unirse a nuestra campaña es que se escuche heavy metal y se siga nuestro mandamiento: todo a más volumen que el resto”. Los interesados en participar en este movimiento y en defender esta nueva fe pueden enviar sus correos electrónicos a la cuenta metalbritannia@metalhammerco.uk para seleccionar a los grupos y los músicos que merecen un lugar privilegiado en la Iglesia del Heavy Metal, además de las ciudades que formarían parte del conjunto de lugares sagrados y de peregrinación de esta nueva religión.

Abr 112010
 


Si hay algo que siempre ha caracterizado al grupo británico Status Quo es su elegancia al mover las guitarras al unísono encima del escenario. Pero tras unas poco afortunadas declaraciones del guitarrista y vocalista de la banda, Rick Parfitt, todo el mundo pudo descubrir que no era lo único que movían al unísono los miembros del grupo, allá en los años 70. En la autobiografía “XS All Areas: The Status Quo Autobiography”, publicada en el año 2004 y escrita conjuntamente por Francis Rossi y Rick Parfitt, éste último cuenta cómo echa de menos los días en los que la banda hacía sesiones de masturbación colectiva en una gran cama. Según el guitarrista, masturbarse juntos creó entre ellos una camaradería especial, aunque admitió que esas prácticas hoy en día probablemente estarían mal vistas: “Hacíamos todo juntos, así que masturbarnos al mismo tiempo no era algo para preocuparse. Proyectábamos películas pornos en la pared de la habitación del hotel y terminábamos todos juntos en la cama masturbándonos. Aquello era algo habitual si estabas dentro de un grupo de rock. Bueno, era lo que se hacía en aquellos días. No sé si la gente lo sigue haciendo ahora, puede ser que ya no esté de moda”.