Sep 092010
 


Mucha gente sostiene que el matrimonio acaba con el romance. Estoy de acuerdo: cada vez que tengo un romance mi mujer trata de acabar con él.

Hay épocas en las que estoy casado, y hay épocas en las que tengo secretaria.

La diferencia entre la política y el matrimonio es que en política has de acostarte con cualquiera.

En 1959 asistí a 336 cenas. Sólo fui invitado a 12.

Mi perro no me dirige la palabra desde que le mordí.

Supriman a las esposas y ya no habrá divorcios.

Las mujeres tienen infinitamente más tiempo libre que los hombres: ellas no están ocupadas todo el día persiguiendo mujeres.

Yo sólo me siento a la mesa de un político si paga él.

Poseo todas las taras físicas que los anuncios de televisión prometen curar en 24 horas.

Un segundo matrimonio es el triunfo de la esperanza sobre la experiencia.